Organización




Si te digo que este año nos orlamos, que mi clase está dividida en infinitos y variopintos grupos (a cuál peor) que en un lustro apenas se han comunicado entre sí, si a todo ello añadimos falta de comunicación, organización y afán de protagonismo por parte de los mismos de siempre, apaga la luz y vámonos.

Lo que aconteció la semana pasada viene a confirmar mis peores sospechas: que por muy ingenieros que seamos, por mucha cabeza cuadrada que tengamos o que dicen que tenemos, por muy bien que sepas calcular concentraciones, dimensionar silos, calcular tensiones, fuerzas, trasferencias de calor, mecánica de fluidos, economía, estadística, y mil mierdas más que no merecen la pena ser mentadas, auguro que esto va a ser un circo de babuinos, SI, BABUINOS y además gratis.

Para empezar, el grupo X, que siempre ha sido mayoría, porque en mi clase somos 3 gatos, se está encargando de llevar todo el asunto de la orla, sin contar con nadie. Claro, luego quieren que cada uno se lleve cierto porcentaje de dinero, en función de lo que haya trabajado. Están organizando todo por detrás, ¿qué nos llevamos los demás, una palmadita en la espalda?.

Lo segundo es que, sin previa votación, ya hay quienes se encargan de decir qué tenemos que hacer unos y otros. Lo que no se puede consentir es que en una reunión hayan cuatro personas de pie, hablando a la vez, dando opiniones contradictorias y, ya que estamos, luciendo figurín. No, no, aquí se elige un portavoz imparcial, que se hagan votaciones y que el tema de la orla sea asunto de todos, no de unos pocos.

Lo que más me extrañó es que sólo yo, voté por un fondo común. ¿Qué pasa, tan poco nos fiamos los unos de los otros?. Qué fácil sería repartirse el trabajo entre todos y no tener que estar pendiente de si pepito y pepita trabajaron en tal asadero o, por el contrario, se dedicaron a empinar el codo o a irse detrás de los arbustos a intercambiar fluidos. ¿Voy a estar yo pendiente de las horas que trabajan mis propios compañeros?, ¿me van ellos a vigilar a mi?.

En fin, es relativo, ¿por qué mierda tengo que hacer yo lo que otros, a los que ni aprecio ni dejo de apreciar, digan que haga?, ¿se creen que los demás somos un rebaño de ovejas? ¡¡¡van listos¡¡¡, porque a consecuencia de esto se han formado alianzas entre gente que JAMÁS había visto conversar. Los cuchicheos entre estos detractores del régimen dictatorial al que nos vemos sometidos pueden oírse en baños, (sí, cuando hablen en un baño, asegúrense de que no haya nadie meando que escuche todo) y en general, en cualquier rincón de la universidad.

Como de un momento a otro, y ojalá Dios o quien sea me permita estar presente para verlo, el chiringuito que han montado tanto "las potencias del eje como los aliados" va a reventar, me voy preparando las roscas en el microwave y sentándome en el sofá, que el espectáculo, esta servido.