De hombres solitarios



Ayer conocí a un hombre anónimo que vivía solo en medio de un barranco dejado de la mano de dios, en donde no hay cobertura y sólo los más hábiles pueden predecir dónde queda el norte y el sur, orientándose por la posición del sol que se muestra en el pequeño azul de cielo recortado por grandes montañas, a diestra y siniestra.

A pesar de estar rodeado de gente, de domingueros, de estudiantes borrachos y de niños hiperactivos,su única compañía era una perra llamada "Tita". Si ésta fuera una mujer, te diría que la primera impresión que me dio fue que destilaba honestidad,fidelidad, fortaleza y desinteresada devoción hacia su dueño. Sin embargo, cuando te acercabas a ella y la llamabas, se alejaba y sólo volvía junto a su amo una vez te hubieras esfumado de la escena.

El hombre me contó que había sido marinero, que había estado en Libia, Etiopía, Egipto y en Ghana, siendo éste último un país de gente hospitalaria, según me contó.Seguramente viajó a más sitios, pero lo corto de la conversación no me dejó averiguar mucho más. No era de aquí, era valenciano y la lección que me dio, él que puede darlas porque es hombre de mundo y entrado en años, es que la gente en todos lados es igual. Ante ésta afirmación le pregunté que igual en qué sentido y me dijo que igual en el sentido de que sólo quieren proteger lo suyo, a su familia. Luego entendí que seguramente era un hombre que no tenía familia y que nadie se había preocupado por él, porque es un hombre de nadie. Noté que sus palabras eran de reproche hacia una sociedad que no se preocupa lo más mínimo por el prójimo.

Cuando se levantó viento y le dije que tenía frío me ofreció una chaqueta que tenía en su casa, siendo ésta una antigua conducción de agua, una especie de pequeña cueva excavada en la tierra. Allí,a la vista de todos, tenía un saco de dormir, una maleta y unas mantas.

Cualquiera que se hubiera parado un momento a mirar, hubiera visto que sólo buscaba conversación. Pobre hombre. Me dio pena marcharme y no saber su nombre. Al menos espero que se haya comido el trocito de tarta de chocolate y lacasitos que le dejé y que la muchacha que hizo la tarta no me lo haya tenido en cuenta. En realidad, lo único que me pidió fue un hueso para su perra. ASCODEVIDA

El ojo dominante



Ayer me sentí como se sintió Harry Potter la primera vez que entró en la tienda de varitas, ya que descubrí cuál era mi ojo dominante. Todo conmenzó en la primera clase de tiro con arco, cuando después de que el entrenador se echara un rollo teórico y explicara las normas básicas de seguridad, quiso comprobar cuál era nuestro ojo director; aquel que se deja abierto cuando se apunta con la flecha, aunque esto es siempre opcional. No tenía ni idea de que este tipo de cosas existira :D.

"El ojo dominante o director es aquel con mayor agudeza visual, el que domina la visión de profundidad, mientras el otro domina la periférica y espacial principalmente haciendo llegar entre ambos una imagen tridimensional a nuestro cerebro. Es el ojo que utilizamos preferentemente para mirar por un microscopio, la cámara de fotos, etc. Aquel que está en el lado contrario de la mano dominante (el caso más común es encontrarse un diestro de mano con una dominancia zurda visual)."

La cola de las rebajas

Ayer hacía cola yo en Zara (igual que 3/4 de la población mundial) y mientras observaba el panorama absorta en mis pensamientos sobre el consumismo exagerado de prendas (esto merece otra entrada aparte) , atrajo mi atención el espécimen que estaba delante mia.


La muchacha en cuestión era alta, delgada, morena, pelo liso, largo, con flequillo, grandes boobs y gafas de pasta que escondían unos ojos grandes, verdes y adormilados. Aunque parezca que describo un pibón, la muchacha era más bien de gestos lentos y sosos, sin nada reseñable. Hasta ella se acercó una chica con mechas rubias y con pintas de pija y se saludaron efusivamente.



Pija: Hola tía, ¿qué tal?

Gafas de pasta:Bien tía, aquí, ¿y tú?

Pija:¿Al final de presentaste al casting aquel?

Gafas de pasta:Si, pero no me cogieron

Pija: A mi me cogieron y me lo pasé super bien

Gafas de pasta: ¿Si?, ¿pero qué tuviste que hacer?

Pija: Nada, correr por la playa, luego hacía una toma que era nadar bajo el agua y salir y besar la cámara, otra era ir corriendo y besar a un chico. Una vergüenza, tuve que repetir la escena un montón de veces porque me echaba a reír. Y luego nada, otra escena era hacer como que estaba con mi familia. Pero super bien, me lo pasé super bien y encima me pagaron bien

Gafas de pasta: ¿Si?

Pija: Si, 400 euros por día de rodaje y trabajé 4 días. Gané 1000 y pico euros.

Gafas de pasta: Yuos qué bien

Pija: Pues nada tía, voy para adentro a mirar ropa.

Gafas de pasta: Bueno.



Tras esto, se acercó una amiga de gafas de pasta que se había ido a pulular por la tienda en busca de algún complemento de ocasión y fue informada del encuentro anterior con la pija, a lo que ella respondió: Encima que se lo pasa bien, cobra un pastón. La otra se mostró de acuerdo con ella.

El tono en el que hablaban era de fastidio, así que me preparé para observar cómo despedazaban a la víctima con sus fauces, cómo sonaría el vuelo de las puñaladas sucias atravesando la tienda y clavándose en la espalda de mechas-rubias mientras ojeaba pantalones pitillo, leggins o tangas a 1 €. Mas algo sorprendente ocurrió; cambiaron de tema y se pusieron a hablar de ropa.

¿Qué es esto?, ¿dónde queda la envidia?, ¿por qué me hacen perder el tiempo?.
Al final la cola de Zara fue como siempre, aburrida.

Los días PRE



Como hoy estoy de buen humor me voy a atraver a hablar de un tema tan serio como los días PRE. ¿Y qué serán los días PRE?,¿hablamos acaso del período de tiempo precedente a las rebajas de enero?. La respuesta es NO.

Existen historias populares que se remontan bastante atrás en el tiempo que hablan del poderoso efecto que la luna llena ejerce sobre los hombres lobo. Algo similar ocurre con los días PRE; ejercen una influencia de tal magnitud que a veces las consecuencias pueden ser apoteósicas, catastróficas, imprevisibles o simplemente indefinidas (!!DANGER, DANGER¡¡).

Como toda mujer y hombre sabrá, hay un espacio de tiempo oscuro, difuso y casi místico en el que todo lo que puede suceder y más tiene cabida. Lo peor de todo es que nunca sabes cuándo va a llegar ni por dónde atacará. Los síntomas generales que he experimentado en propias carnes son los siguientes:

-IRA/ODIO/SOBERBIA: Hacia todo y todos. Nada ni nadie se libra. Todos son inútiles, falsos,indignos,interesados, aburridos, programados, sistemáticos, miméticos. Busco a alguien que me ofrezca una conversación interesante, que me diga "Oye, yo te entiendo". Aunque la verdad es que llegados a ciertos límites de histeria, poco o nada me importa que me entiendan o no.

El último ataque de odio fue tan grande que abandoné el laboratorio en medio de una práctica. La profesora se me quedó mirando mientras me largaba con la bata puesta sin dar explicación. En realidad, la práctica era una pérdida de tiempo y si alguien me decía cualquier cosa absurda, podía sacar al Balrog que hay en mi con cuernos, fuego y látigo. Era mejor desaparecer del mapa.

-SOLEDAD:Pocos son los amigos que tengo para poder despotricar sobre otros, así que cuando pillo a algún pescadito desprevenido por messenger, suelto toda la ira contenida hacia la especia humana en general y me desahogo hasta quedarme mansita cual cobaya.

-TRISTEZA: Una vez relajados, suele llegar la melancolía, que normalmente se combate con la peli de Amelie, una tacita de chocolate caliente y unas cuantas lagrimillas sobre la almohada antes de dormir. Lo absurdo es que mientras lloras te preguntas por qué estás llorando. Gran momento reflexivo xD.

-EUFORIA: Pasado el mal trago, una se vuelve optimista y hace mil planes de futuro, se cree indestructible y capaz de alcanzar las más altas metas.

En resumen, se es capaz de hacer y deshacer todo en un breve lapso de tiempo. Por eso no suelo tomar decisiones serias cuando estoy PRE y si esto me ocurre a mi que por lo general suelo ser bastante tranquila (o eso aparento), no quiero imaginarme a las locas impulsivas que conozco. Eso tiene que ser un espectáculo de fieras.

Muchas bromas y burlas se habrán hecho a costa de este tema pero créanme, no es para reírse. Yo fui la primera que se mofó del asunto y pensé que todo era una exacerbación pero con el paso del tiempo reconocí que si el río suena es porque agua lleva.