San Juan

1º Acto

Se ve a murciégalo copa en mano, cayendo abatida sobre la arena, de manos de una Diva-Loca, hilarando sin parar.


2º Acto

La Diva-Loca se coloca encima de murciégalo, simulando el acto sexual delante de miles de personas. Es entonces cuando le descubre los senos a murciégalo, mientas le canta FIRE, FIRE, FIRE de Kylie Minogue. Con un esfuerzo sobrehumano, murciégalo consigue taparse mientras se levanta, le dice a la Diva "menos mal que eres gay, porque si no, te mataba", y se coloca encima de la Diva. Ahora es murciégalo quien simula el acto sexual y exclama: "¿Ahora quién jode a quién?"

El alcohol niños, el alcohol es malo....

Ted Bundy






Theodore Robert Cowell Bundy (24 de noviembre de 1946; Burlington, Vermont - 24 de enero de 1989; Florida), más conocido cómo Ted Bundy, fue un asesino en serie estadounidense que mató a unas 100 personas , por lo tanto, lo sentenciaron en la silla eléctrica.

Ted fue un estudiante aplicado y con buenas notas en la Universidad de Washington y en la Universidad de Puget Sound (Tacoma). Trabajó en varios sitios - nunca durando mucho tiempo en ellos - y sus jefes le recuerdan cómo alguien de poco fiar, característica de los asesinos en serie.

En su vigésima primavera (1967) se enamoró de la sanfranciscana Leslie, una hermosa e inteligente joven procedente de una familia de bien. Era el sueño hecho realidad de Bundy, pero dos años después, cuando ella se graduó en Psicología, ella puso punto y final a la relación ya que a Leslie no le gustó que su pareja no tuviera objetivos claros en su vida y careciera de discreción. Ted, que nunca superó esa ruptura, se obsesionó con Leslie e intentó reconquistarla y mantener el contacto con ella, pero en ese momento no consiguió su objetivo.

Entonces, Bundy dejó los estudios un tiempo para después volver a la Universidad de Washington y matricularse en Derecho. Aquí fue considerado cómo un chico brillante y querido por sus profesores y, además, inició una relación con Meg Andrews - divorciada y con una hija pequeña - durante 5 años. Nunca la quiso tanto como a Leslie y, a pesar de que él no quería casarse y que le era infiel, Meg esperó que algún día cambiara. Además, Meg desconocía que su novio había estado saliendo con una sanfranciscana y que aún le escribía cartas. Entre los 23 y los 26 años (1969 - 1972) todo fue sobre ruedas: envió solicitudes de admisión a escuelas de Derecho y estuvo involucrado en actividades comunitarias. Inclusive obtuvo una condecoración de la policía de Seattle por salvar a un niño de 3 años de morir ahogado y estuvo involucrado con figuras importantes del Partido Republicano de los Estados Unidos. Pero todo cambió en 1973, cuando Ted se reencontró con su pasado: Leslie. Ella se sorprendió de cómo había cambiado su ex-pareja e iniciaron un affair que duró entre el verano e invierno de ese año. Ella se enamoró de este nuevo hombre, pero en ese momento fue él quién la abandonó y nunca más respondió a sus llamadas como venganza y ella no supo nunca nada más de él.



A partir de entonces empieza la macabra lista de asesinatos. Si alguien tiene curiosidad por ellos, que vaya a la Wikipedia. Un tio atractivo, ¿eh?. Se te quitarán las ganas de llevártelo a la cama cuando leas lo que les hacía a sus víctimas.......

Ser neutral y morir en el intento




Hoy me ha pasado algo que me ha recordado terriblemente a un capítulo del famoso libro de Maquiavelo, "El Príncipe". Éste trata de las estrategias que debe seguir un gobernador y, aunque aún no me ha dado por conquistar el mundo, algunos de los consejos que da el escritor son aplicables a la vida real.

Un tema que me pareció muy interesante habla sobre la postura que has de tener cuando dos aliados tuyos entran en conflicto. Maquiavelo explicó aquí lo que se puede hacer, y las consencuencias de las acciones que se lleven a cabo:

1)Evitar conflictos: Mientras se pueda.

2) Puedes aliarte a uno de ellos: Lo más probable es que ambos te pidan ayuda para combatir al otro. Puedes ponerte del lado del que tenga mayor probabilidad de ganar, con lo que al terminar la guerra, podrás apoderarte de parte del estado derrotado. Por el contrario, puedes unirte al estado más débil y si junto con él ganas, puedes repartirte los bienes y contar con su temporal gratitud ( no todo dura eternamente..). Si pierdes, siempre tendrás el apoyo del estado al que ayudaste y serás considerado leal por los demás estados conlindantes.

3) Permanecer neutral: Cuando acabe la guerra, el estado que gane será más fuerte que tú, ya que obtendrá, debido a su victoria, los bienes y hombres del estado derrotado.Si tienes problemas, olvídate de pedir ayuda a quien una vez te la pidió y no se la concediste, es decir, no contarás con el apoyo ni del ganador ni del perdedor. Además, en cuanto se presente una oportunidad, el ganador intentará conquistarte y ningún estado colindante te ayudará porque la neutralidad está mal vista.


En resumen, mientras se pueda, ser neutral, pero llegados a un punto, hay que elegir una postura.

Total, que hoy un estado neutral no me ha concedido ayuda cuando la he pedido, con el oprobio que ésta negación supone. Ahora implora perdón y que entienda su postura.Sé que ante otro problema, me la volverán a clavar y si no me la clavan, siempre voy a estar desconfiando, así que...más vale no contar más con su apoyo....

No siempre podemos ser justos. Es más, no siempre DEBEMOS ser justos.

Un día de furia



Bueno, no sé si habrán visto la noticia del otro día. Un grupo de jóvenes se reunió de noche en un parque y un desconocido les "obsequió" con una lluvia de disparos. Según los testimonios de los vecinos, los muchachos son gente pacífica que no arma nunca escándalo. Lástima que con toda la metralla que hay va y arremete contra gente decente, porque si se hubiera dado el caso contrario, si hubieran sido una banda callejera con el loro a toda pastilla, piercings, tatuajes, entructura jerárquica y pseudolenguaje, la acción del hombre está más que justificada.

Cuanto más mayor me hago, más me doy cuenta de que sobra gente en el mundo. Que los niños de 14 años fumen, beban, se reproduzcan y coman comida basura ya no me preocupa. Más posibilidad de encontrar un trabajo, más espacio habrá en la playa cuando sea una ancianita y me jubile y menos contaminación ambiental habrá. Lo de ser amables con el prójimo se hace una ardua tarea si al salir a la calle nos encontramos con subespecies no identificables.

El otro día caminaba yo por la avenida cuando tres niñatos de 17 años insultaron sin previa provocación a un grupo de jóvenes que jugaban al baloncesto. Como éstos miraron hacia ellos, uno del trío gilipollista gritó "¡Qué me vas a hacer, que te parto la cara!".
La impotencia que se siente al ver éstas cosas es algo indescriptible. Yo estoy a favor de partirles la cara y me da igual que sean menores de edad. Que vayan a llorarle a sus putas madres.

Otro acontecimiento que me reventó fue un día en la guagua. Escuchaba yo a MUSE cuando empecé a oir escándalo en la parte de atrás. Apagué el ipod, porque no oía un carajo, y me gocé los gritos de los adolescentes, que básicamente consistían en reírse e insultar a todas las tías que pasaban al lado de la guagua.

Cuando se bajaron, mi cara de asco se transformó en pena. Esa gente no llegaba a los 13 años.

Lo último que me pasó fue sacando el coche del garaje. Esperaba yo a que la puerta se abriera del todo, cuando tres machangos pasaron delante y mirando hacia adentro del garaje, uno de ellos pegó un grito.

Por mi cabeza pasaron en microsegundos éstas reflexiones:
1 En la cárcel dan comida
2 En la cárcel hay libros
3 En la cárcel puedes sacarte una carrera
4 En la cárcel hay cama gratis
5 En la cárcel dan una paga cada mes
6 Echarles el coche encima

Cuando finalmente saqué el vehículo y los vi caminando, la idea de abordarlos por detrás sin previo aviso se peleaba con la imagen de mi yo futuro siendo metido en el trullo y con una vida truncada. Pero en serio, poco me faltó. ¿Quién echa de menos a esa gente?

Como han visto que el campo es orégano hacen lo que les sale de las pelotas. Hasta que se topan con gente que tiene un mal día, un día de furia...