Hagan sus apuestas

Presiento que no llegaré a mi destino, así que a pocos días de emprender mi regreso a la patria, por eso de que es navidad, para mi es una incógnita saber dónde acabaré.

Todos los astros se han alineado en mi contra: huelga de controladores, tormentas de nieve, retrasos en los trenes y que mi vuelo, para más inri, es con Ryanair.

Si consigo llegar al aeropuerto habiendo atravesado media Alemania en trenes y si el avión despega, poco me importará luego tener que dormir en algún frío rincón de Barajas. Para entonces seré tremendamente feliz.