Experiencias vividas



Me vine aquí porque no soportaba desperdiciar mi tiempo en una isla que para muchos es un destino paradisiaco. Aquello se me había quedado pequeño, mi vida no me gustaba y como no tenía grandes lazos de unión con casi nadie, por eso de que soy antisocial, coger el avión y largarme aquella madrugada rumbo a Deutschland supuso para mi más un alivio, que una pérdida. Aunque la beca Erasmus es sinónimo de fiestas, follar y viajar, no me fui realmente por eso. Quería demostrarme que era perfectamente capaz de vivir en otro país y ser autosuficiente. Aunque siendo francos, el tener dinero hace las cosas mucho más fáciles, es decir, el empezar una nueva vida en cualquier lado no es una dura tarea si tu gobierno te suelta pasta a diestro y sinietro. Y luego en España la gente muriéndose de hambre, ¡hay que joderse!.

No sé por qué es, pero cada día me siento más apátrida. Es como si en el fondo no perteneciera a ningún lugar ni sintiera un aprecio especial hacia aquellas personas que tienen mi mismo acento. En el tiempo que llevo aquí, no he echado de menos "mi hogar",es más, me aterra volver aunque eso es algo que tengo que hacer. Quizás soy un bicho demasiado frío o quizás nunca encontré allí lo que busco, aunque no sé lo que busco realmente. Sólo sé que me falta algo, como a casi todo el mundo.

Puedo jactarme de haber viajado bastante, de haber conocido a cientos de personas de todo el mundo, de haber mejorado en idiomas, de moverme por Alemania sin problema, de haber visto muchísimas pelis y de haber salido tanto de fiesta que esté pensando seriamente en dejar el alcohol.

Sin embargo, lo que más me ha gustado de ésta experiencia es haber conocido a unos cuantos amigos, haber aprendido a ser muchísimo más respetuosa con otras culturas, haber cerrado heridas del pasado y tener un poco más claro qué es lo que quiero hacer en mi vida. Ahora tengo alguna que otra idea. Antes de venir aquí, ninguna.

Lo que sé es que en la medida de lo posible intentaré volver, porque éste es ahora un país amigo, no tan desconocido como lo era al principio y aunque los alemanes tienen fama de desagradables y cerrados, haber conocido a uno o dos encantadores borra de tu mente esa idea. Simplemente hay que pensar que en todas partes hay gente gilipollas, y gente adorable, como mi amigo "Paco", al que le encanta el reggaeton, el jamón serrano y las españolas (yo le llamo el fetichista). Curioso es que él esté deseando trabajar en España y yo deseando quedarme en Alemania.

Lo bueno y malo a la vez de mi situación ahora mismo, es que necesito casi desesperadamente independizarme. De hecho, una de mis ideas era encontrar un trabajito aquí y no regresar, pero tengo que acabar la carrera.. así que mínimo estaré en España 6 meses o un años más. Veremos a ver si puedo soportarlo...y en el caso de que no, siempre puedo cogerme un vuelo barato Ryanair, alquilar un cuchitril y trabajar en algún restaurante de comida rápida, con mi fuerte acento español y mi poco alemán en plan inmigrante total : D. Al menos, eso es lo que me gustaría pensar, que siempre hay una alternativa, que no dependemos necesariamente de nadie. Lo único importante es tener un lugar dónde dormir y algo que comer.