Conversaciones pre-examen


Llegué a la universidad hoy con el estómago jodidamente descompuesto. Aunque había conseguido que hacer el último examen de la carrera me importara una mierda y permanecí toda la mañana con nervios de acero, parece que se me da mejor controlar la mente que el cuerpo. La verdad es que llegué a la uni cagándome. Lo primero que hice al aparcar el coche fue ir al baño. Por el camino me encontré a una compañera mía que no esperaba ver allí. Ante tal sorpresa le grité desde el otro lado del patio: "¿qué haces aquí?", pero ella hizo una mueca extraña como saludo y siguió a su destino con prisas. De la misma forma me dirigí yo al WC: con prisas. Cuando salí del baño habiendo hecho de vientre, me encontré de nuevo a Garlene.

Garlene: ameegaaaa joder, antes no te saludé en el patio porque iba yendo al baño a cagar y no podía decirte delante de todo el mundo que iba a cagar.
Yo: ¿cómo, tú también?
Garlene: ¿acabas de cagar amiga?
Yo: sí, amiga, tengo el estómago descompuesto. Pero, ¿ por qué te fuiste a aquel baño tan lejos?
Garlene: porque aquel baño es enormeeeeeeeee y cuando cagas parece que huele menos.

Gran estrategia donde las haya. El baño en el que acababa de deponer era muy pequeño y cuando oí risas fuera de éste mientras estaba a lo mío, tuve miedo de que alguien entrara y me descubriera con el pastel. Realmente el aire se había vuelto denso en aquel baño. Era como si hubiera aparecido alguna suerte de presencia maligna.

Mientras hablaba con Garlene y me tocaba el estómago como signo de que me dolía, nos abordó nuestra amiga Mara.

Mara: amiga, ¿ qué te pasa?, ¿te duele el estómago?
Yo: sí amiga, me acabo de descomponer toaaa.
Mara: ay, amiga. Yo cagué en mi casa antes de subir a la uni y cuando llegué a la uni tuve que volver a ir al baño.


Conclusión: cuando las mujeres permanecen juntas mucho tiempo se les sincroniza el periodo. A nosotras se nos sincronizan otras cosas.







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